
La Gran Presa Renacentista de Etiopía en el río Nilo. / Reuters
El primer ministro egipcio, Mostafa Madbouly, exhortó a su homólogo etíope, Abiy Ahmed, a alcanzar un acuerdo definitivo sobre la Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD) que garantice la protección de los derechos históricos de Egipto sobre las aguas del Nilo.
Durante una rueda de prensa celebrada el miércoles y retransmitida por la oficina del Primer Ministro, Madbouly expresó que El Cairo no se opone al desarrollo de ningún país africano, siempre y cuando este no se realice a costa de los intereses vitales egipcios.
“Nuestras relaciones con los países africanos se fundamentan en el respeto mutuo. Hemos reiterado que no nos oponemos al progreso en ningún Estado, pero no a expensas de los derechos legítimos de Egipto sobre el Nilo. Esta es una postura inquebrantable”, afirmó Madbouly.
Reunión en el marco del BRICS
Las declaraciones del mandatario egipcio se produjeron en respuesta a una pregunta sobre su reciente encuentro con Abiy Ahmed en la cumbre económica del grupo BRICS, celebrada esta semana en Río de Janeiro, Brasil.
La reunión tuvo lugar en un momento de renovada tensión entre ambos países, a raíz de la negativa de Etiopía a suscribir un acuerdo vinculante sobre el llenado y la operación de la GERD, cuyo proceso de construcción ya ha finalizado, según anunció Addis Abeba.
Madbouly destacó que Ahmed reiteró durante el encuentro su compromiso de que la presa “no causará perjuicio alguno a Egipto ni a Sudán”, e hizo un llamamiento a ambos países para reanudar la cooperación técnica en torno al proyecto.
“Nuestra respuesta fue clara: Egipto no se opone al desarrollo, pero exige respeto a sus derechos históricos sobre el Nilo”, añadió el primer ministro egipcio.
La necesidad de un marco legal
Madbouly insistió en que las buenas intenciones deben traducirse en compromisos formales y documentados. En ese sentido, subrayó que instó a su par etíope a plasmar por escrito las promesas expresadas verbalmente, en un documento que defina las reglas futuras de gestión del agua entre los países de la cuenca del Nilo.
“La postura de Egipto no ha variado: no aceptaremos que se vulnere nuestra cuota de agua. Insistimos en la necesidad de un marco legal que garantice, tanto a las generaciones presentes como futuras, el pleno acceso a los recursos hídricos del Nilo”, puntualizó Madbouly.
Escepticismo y anuncio etíope
El pasado fin de semana, el ministro egipcio de Recursos Hídricos e Irrigación, Hani Sewilam, manifestó dudas respecto a la disposición de Etiopía a entablar un diálogo genuino sobre el proyecto, según un comunicado oficial del ministerio.
Ese mismo día, Abiy Ahmed anunció ante el Parlamento etíope que la GERD será inaugurada oficialmente en septiembre. En su intervención, destacó que la presa representa “una oportunidad para la cooperación regional, no una amenaza”, y reiteró la voluntad de Etiopía de continuar las conversaciones con Egipto.
Un conflicto prolongado
La construcción de la GERD, iniciada en 2011 con financiación mayoritariamente etíope y un costo estimado de 4.200 millones de dólares, ha sido fuente constante de fricciones diplomáticas. Egipto, que depende casi exclusivamente del Nilo para su abastecimiento de agua, teme que el proyecto reduzca significativamente el caudal disponible.
A pesar de numerosas rondas de negociaciones, facilitadas por la Unión Africana y otros actores internacionales, Egipto, Etiopía y Sudán aún no han logrado concluir un acuerdo jurídicamente vinculante sobre la gestión sostenible y equitativa del recurso hídrico compartido.
Fuente: AA