Una investigación internacional revela nuevos detalles sobre el programa estadounidense de deportaciones a terceros países. Documentos internos sitúan a Guinea Ecuatorial entre los Estados africanos que han alcanzado acuerdos con Washington.
BNN África | Malabo / Washington
Nuevos documentos internos del Gobierno de Estados Unidos han permitido conocer con mayor detalle el alcance económico y operativo de los acuerdos mediante los que Washington envía migrantes a países distintos de los de su nacionalidad.
Una investigación publicada este 21 de septiembre por The Washington Post, dentro de un proyecto periodístico internacional coordinado por Forbidden Stories, señala que la Administración estadounidense ha comprometido al menos 410 millones de dólares para impulsar acuerdos de deportación con terceros países. Buena parte de esta estrategia se concentra en África y América Latina.
En ese entramado aparece Guinea Ecuatorial, cuyo Gobierno ha recibido 7,5 millones de dólares en el marco de su cooperación con Estados Unidos para aceptar personas deportadas que no son ciudadanos ecuatoguineanos.
Guinea Ecuatorial, dentro del nuevo sistema
El mecanismo permite a Estados Unidos trasladar a determinados migrantes a un tercer país cuando su expulsión directa al Estado de origen presenta obstáculos legales o administrativos.
Según The Washington Post, más de 25.000 personas han sido enviadas a terceros países durante la actual Administración estadounidense. La gran mayoría fue trasladada a México, mientras que varios miles han terminado en diferentes países de África, América Latina, el Caribe y Asia Central.
Guinea Ecuatorial se ha convertido en uno de los destinos africanos utilizados dentro de esta política. Associated Press informó esta semana de que más de 40 personas habían sido deportadas desde Estados Unidos al país centroafricano.
La investigación internacional también documenta un episodio ocurrido el 20 de agosto. Cuatro ciudadanos cubanos, un brasileño y un camerunés fueron enviados inicialmente a Liberia, pero se negaron a desembarcar. Posteriormente fueron trasladados a Guinea Ecuatorial, donde permanecieron bajo custodia.
Denuncias sobre las condiciones de detención
El acuerdo ha adquirido mayor atención internacional después de las denuncias relacionadas con las condiciones en las que permanecen algunos deportados en Malabo.
Associated Press informó el 18 de septiembre de que Ahmed Soliman, ciudadano egipcio, y Samson Birhane, de Eritrea, fueron detenidos después de denunciar las condiciones de su estancia. Sus abogados y organizaciones de derechos humanos sostienen que ambos fueron golpeados y trasladados posteriormente a dependencias policiales.
Estas afirmaciones proceden de sus representantes legales y de organizaciones de derechos humanos. Por tanto, deben presentarse como denuncias, no como hechos determinados judicialmente.
Por su parte, el Gobierno estadounidense defiende las deportaciones a terceros países como una herramienta para ejecutar órdenes de expulsión cuando determinadas personas no pueden ser enviadas directamente a sus países de origen. El Departamento de Estado declaró a The Washington Post que utilizará los mecanismos legales disponibles para expulsar a quienes, según las autoridades estadounidenses, no tienen derecho a permanecer en el país.
La publicación de estos documentos aporta ahora una dimensión más amplia al caso de Guinea Ecuatorial: su participación forma parte de una red internacional de acuerdos migratorios impulsada por Washington, con compromisos financieros que alcanzan cientos de millones de dólares.
Fuentes:
The Washington Post — investigación publicada el 21 de septiembre de 2026
The Guardian — The Deportation Project, 21 de septiembre de 2026
Associated Press — situación de los deportados en Guinea Ecuatorial



