La Archidiócesis de Malabo abre una nueva etapa de gobierno pastoral después de que Juan Nsue Edjang Mayé explicara públicamente los motivos de su ausencia y la Santa Sede confiara temporalmente la administración de la sede metropolitana a Miguel Ángel Nguema Bee Etete, obispo de Bata.
Durante el encuentro celebrado este viernes en Banapá, Juan Nsue Edjang señaló que había solicitado previamente a la Santa Sede autorización para disponer de un periodo prolongado de descanso. El arzobispo afirmó que llevaba tiempo necesitando ese paréntesis y precisó que la decisión no responde a una enfermedad ni al cansancio, sino al deseo de abrirse a otras realidades y realizar un cambio de actividad durante un tiempo.
Según la información trasladada durante la reunión, la ausencia se prolongará aproximadamente dos años. El propio arzobispo dejó claro que no se trata de una ausencia indefinida y presentó la medida como una decisión solicitada por él y autorizada por Roma.
La reunión había sido anunciada inicialmente para celebrarse en la Casa Pastoral de Malabo, con participación de párrocos, congregaciones religiosas, responsables de movimientos eclesiales y medios de comunicación. Finalmente, el encuentro tuvo lugar en Banapá, donde se comunicaron públicamente las líneas generales de esta nueva etapa para la Archidiócesis.
Una administración temporal, no una sede vacante
La medida se sustenta en un decreto del Dicasterio para la Evangelización, fechado el 15 de agosto de 2026, que designa a Miguel Ángel Nguema Bee como administrador apostólico sede plena et ad nutum Sanctae Sedis de Malabo. El documento se refiere a una «no breve ausencia» del arzobispo y concede al administrador las facultades necesarias para garantizar la continuidad del gobierno pastoral.
La expresión sede plena es especialmente relevante: significa que la sede episcopal no está vacante. Juan Nsue Edjang continúa, por tanto, siendo formalmente arzobispo de Malabo, mientras Miguel Ángel Nguema Bee asume las responsabilidades de gobierno que le han sido confiadas por la Santa Sede durante este periodo.
Hasta el momento, no existe ningún anuncio oficial de renuncia de Juan Nsue Edjang al cargo de arzobispo. La decisión conocida establece una reorganización temporal del gobierno de la Archidiócesis mientras dura su ausencia.
Nguema Bee pide unidad y continuidad pastoral
En su primera intervención como administrador apostólico de Malabo, Miguel Ángel Nguema Bee Etete trató de despejar interpretaciones sobre el origen de su nombramiento. Según explicó, la decisión no debe entenderse como resultado de un conflicto ni como una imposición de la Santa Sede para apartar al arzobispo.
Nguema Bee señaló que fue el propio Juan Nsue Edjang quien solicitó un tiempo de descanso y centró su mensaje en la necesidad de garantizar que la vida de la Archidiócesis continúe con normalidad. También pidió la colaboración de sacerdotes, religiosos, religiosas, agentes de pastoral y fieles durante esta etapa.
El nuevo administrador apostólico hizo además un llamamiento a la prudencia frente a rumores e interpretaciones no confirmadas y subrayó la importancia de preservar la comunión dentro de la Iglesia local. Su mensaje situó la continuidad pastoral, la unidad y el trabajo conjunto como prioridades durante el periodo de ausencia del arzobispo.
La situación queda así definida, por ahora, en términos institucionales: Juan Nsue Edjang mantiene formalmente la condición de arzobispo de Malabo y se ausentará durante un periodo prolongado autorizado por la Santa Sede, mientras Miguel Ángel Nguema Bee ejercerá la administración apostólica de la Archidiócesis hasta que Roma disponga otra cosa.
La explicación ofrecida por ambos prelados aporta mayor claridad sobre una decisión que había generado interrogantes en los últimos días. A falta de nuevas disposiciones de la Santa Sede, la Iglesia de Malabo entra ahora en una etapa temporal de transición pastoral, con Nguema Bee al frente de la administración y Juan Nsue Edjang apartado del gobierno cotidiano durante su periodo de descanso.
