El proyecto de 16.000 millones de dólares impulsado por Aliko Dangote en Lamu vuelve a quedar bajo escrutinio. Una organización de consumidores exige conocer las condiciones de la participación del Gobierno keniano, mientras 133 residentes mantienen abierta otra batalla judicial por las tierras donde se desarrolla la instalación.
NAIROBI/LAMU. — La proyectada megarefinería de Dangote en Kenia, valorada en 16.000 millones de dólares, afronta un nuevo desafío legal apenas días después del inicio formal de las obras en Lamu, añadiendo presión judicial sobre una de las mayores inversiones industriales previstas actualmente en África Oriental.
La Consumers Federation of Kenya (COFEK) presentó el 2 de octubre una petición ante el Public Private Partnerships Petition Committee, órgano encargado de resolver determinadas controversias relacionadas con asociaciones público-privadas. La organización cuestiona, entre otros aspectos, la falta de información pública sobre las condiciones en las que el Estado keniano podría participar en el proyecto.
COFEK reclama que se hagan públicos elementos como el vehículo que se utilizaría para adquirir la participación estatal, la clase de acciones, las condiciones de pago y las pruebas de que se llevó a cabo una participación pública adecuada durante el proceso.
La organización también solicita que cualquier aprobación que no se ajuste a los requisitos legales sea anulada y sometida nuevamente a consideración.
Por el momento, las reclamaciones planteadas por COFEK son alegaciones dentro de un procedimiento todavía abierto y no existe una resolución definitiva que invalide el proyecto. Reuters informó de que un portavoz de Dangote Group declinó comentar la nueva petición, mientras que el Gobierno keniano no respondió inmediatamente a su solicitud de comentarios.
Un segundo frente judicial en pocos días
El nuevo procedimiento se suma a otra disputa que afecta directamente a los terrenos vinculados con el desarrollo de la refinería.
Un grupo de 133 residentes de Chandavai, en el condado de Lamu, acudió a los tribunales alegando derechos sobre tierras que aseguran que sus familias han ocupado, cultivado y utilizado durante generaciones.
El Tribunal de Medio Ambiente y Tierras de Malindi ordenó mantener el statu quo sobre la parcela LR No. 13061, situada en la zona de Hindi/Manda Magogoni, hasta que las partes sean escuchadas. La próxima audiencia está prevista para el 14 de octubre de 2026.
La medida judicial no equivale a una cancelación definitiva de toda la refinería, pero introduce incertidumbre sobre las actividades que puedan afectar a los terrenos objeto de la disputa.
Una inversión de 16.000 millones de dólares
La dimensión del proyecto explica la atención que están generando los procedimientos judiciales.
Dangote inició oficialmente el 30 de septiembre la construcción de la instalación junto al presidente de Kenia, William Ruto. El complejo proyectado tendrá capacidad para procesar aproximadamente 700.000 barriles de petróleo diarios, una escala similar a la refinería que el grupo opera en Nigeria.
La instalación está prevista para completarse en 2030 y forma parte de una estrategia destinada a reducir la dependencia de África Oriental de los combustibles refinados importados.
Dangote también ha ofrecido a los gobiernos de la región una participación conjunta de hasta el 30 % en el proyecto. Según los planes anunciados, las acciones de la futura refinería acabarían cotizando además en la Bolsa de Nairobi.
La compañía ha contratado a Engineers India Limited para trabajos de ingeniería mediante un acuerdo valorado en unos 450 millones de dólares, mientras Honeywell proporcionará tecnología y asistencia técnica para el complejo.
Un proyecto pensado para transformar el mercado energético regional
La refinería está concebida para abastecer no solo a Kenia, sino también a otros mercados de África Oriental y parte del continente.
Actualmente, una parte considerable de los productos derivados del petróleo consumidos en la región llega desde mercados internacionales. La entrada en funcionamiento de una planta con una capacidad de 700.000 barriles diarios podría modificar las rutas tradicionales de suministro y aumentar la cantidad de combustible refinado producido dentro de África.
Durante la inauguración de las obras, Ruto presentó el proyecto como una inversión estratégica para la seguridad energética, la industrialización y la integración regional.
Dangote, por su parte, sostiene que la instalación permitirá sustituir parte de las importaciones de gasolina, diésel y otros derivados y desarrollar alrededor del complejo nuevas actividades petroquímicas y energéticas.
Sin embargo, todavía existen interrogantes importantes. Analistas del sector han señalado desafíos relacionados con el abastecimiento suficiente de petróleo crudo, las infraestructuras energéticas necesarias y la viabilidad de reproducir en África Oriental el modelo desarrollado por Dangote en Nigeria.
A ello se suman las preocupaciones planteadas por comunidades locales y organizaciones medioambientales debido a la localización del proyecto en Lamu, una zona de especial importancia cultural y ecológica.
Transparencia, tierras y una fecha clave: 14 de octubre
Los dos procedimientos abiertos sitúan ahora el foco en dos cuestiones distintas pero sensibles para una inversión de esta magnitud: cómo participa el Estado en el proyecto y bajo qué condiciones se utilizan los terrenos necesarios para desarrollarlo.
COFEK centra su ofensiva en la transparencia, las condiciones financieras y la participación pública. Los residentes de Chandavai, en cambio, mantienen una disputa sobre derechos territoriales y compensaciones.
Será la evolución de ambos procesos la que determine hasta qué punto las reclamaciones pueden afectar al calendario de ejecución.
Por ahora, Dangote mantiene su objetivo de completar la refinería en 2030, mientras el 14 de octubre aparece como la próxima fecha judicial relevante para el litigio territorial.
Lo que está en juego va más allá de una sola instalación industrial: con 16.000 millones de dólares de inversión y 700.000 barriles diarios de capacidad proyectada, el futuro de la refinería podría tener consecuencias importantes para el mercado de combustibles, la inversión industrial y la seguridad energética de África Oriental.
Fuentes: Reuters, Consumers Federation of Kenya (COFEK) e información del Tribunal de Medio Ambiente y Tierras de Malindi.



