La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo como emergencia sanitaria de interés internacional el brote del virus del Ébola detectado en la República Democrática del Congo y en la vecina Uganda, ante el rápido aumento de casos y el riesgo de expansión regional.
Aunque el organismo sanitario mundial evitó por el momento catalogar la situación como pandemia global —el nivel máximo de alerta establecido en 2024—, advirtió que la magnitud real del brote todavía no está completamente determinada y que el número de contagios podría ser considerablemente mayor al reportado oficialmente.
La OMS señaló que el brote, provocado por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, representa un riesgo elevado para los países que comparten fronteras terrestres con la República Democrática del Congo, especialmente en regiones con alta movilidad transfronteriza vinculada a actividades mineras y comerciales.
Por su parte, los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) informaron que al menos 88 personas han fallecido y se contabilizan más de 336 casos sospechosos de esta fiebre hemorrágica altamente contagiosa.
Las autoridades sanitarias confirmaron además la muerte de un ciudadano congoleño en Uganda, lo que evidencia que el brote ya ha cruzado fronteras y aumenta la preocupación internacional.
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) anunció la preparación de una respuesta humanitaria “a gran escala” y calificó la rápida propagación del virus como “extremadamente preocupante”.
“El número de casos y muertes que estamos observando en un periodo tan corto, combinado con la expansión a varias zonas sanitarias y ahora también a través de la frontera, es extremadamente alarmante”, declaró Trish Newport, responsable del Programa de Emergencias de MSF.
El ministro de Salud de la República Democrática del Congo, Samuel-Roger Kamba, confirmó que actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico para la cepa Bundibugyo.
“Quiero recordar que esta variante tiene una tasa de mortalidad muy elevada, que puede alcanzar hasta el 50 %. Cuanto antes podamos tratar a los pacientes, mayores serán las posibilidades de controlar la situación”, afirmó el ministro.
Las vacunas disponibles actualmente solo son eficaces contra la cepa Zaire del virus del Ébola, identificada por primera vez en 1976 y considerada incluso más letal, con índices de mortalidad que oscilan entre el 60 % y el 90 %.
El último brote fue confirmado el viernes en la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo, una zona fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
Entre los principales síntomas de la enfermedad se encuentran fiebre alta, hemorragias internas y externas, vómitos, debilidad extrema y fallo multiorgánico.
La OMS advirtió que la elevada tasa de positividad en las muestras iniciales y el aumento progresivo de casos sospechosos “apuntan a un brote potencialmente mucho mayor de lo que actualmente se está detectando y notificando”.
El organismo internacional recomendó a los países africanos activar de inmediato sus mecanismos nacionales de emergencia, reforzar los controles fronterizos y establecer sistemas de vigilancia sanitaria en carreteras principales y puntos estratégicos de tránsito.
El virus del Ébola, que se cree tiene origen en murciélagos, se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales infectados y puede permanecer en incubación hasta 21 días antes de manifestar síntomas.