El Real Valladolid ha oficializado la incorporación del centrocampista Alejandro “Álex” Balboa Bandeira, que llega libre y firma un contrato hasta el 30 de junio de 2028
Nacido en Vitoria-Gasteiz el 6 de marzo de 2001, el internacional ecuatoguineano reforzará la medular vallisoletana en una temporada en la que el club aspira a construir un proyecto competitivo y recuperar protagonismo en el fútbol español.
La operación se ha cerrado después de varias semanas de incertidumbre en torno a la situación contractual del jugador. El CD Lugo sostenía que se había activado automáticamente una cláusula de renovación, mientras que el entorno del futbolista defendía que había quedado libre.
Después de analizar el caso junto con los representantes y asesores jurídicos del centrocampista, el Real Valladolid completó finalmente una incorporación que amplía sus opciones en el centro del campo.
Una trayectoria construida paso a paso
Álex Balboa comenzó su formación en el Aurrerá de Vitoria antes de incorporarse a la estructura del Deportivo Alavés. También pasó por el CF San Ignacio y por el filial alavesista, hasta alcanzar el primer equipo y disputar encuentros en la Segunda División española.
Posteriormente militó en la SD Huesca y dio el salto al fútbol neerlandés para defender los colores del Almere City. En su última etapa jugó en el CD Lugo, con el que disputó 34 partidos oficiales, marcó tres goles y repartió una asistencia en Primera Federación.
Su rendimiento en el conjunto gallego reforzó su perfil como centrocampista dinámico, con capacidad física, recorrido y participación tanto en labores defensivas como en la construcción del juego.
En el ámbito internacional, Balboa representa a la selección absoluta de Guinea Ecuatorial desde 2021. Desde su debut, se ha consolidado como uno de los futbolistas con mayor proyección de la nueva generación del Nzalang Nacional.
Una presentación con marcado carácter familiar
La llegada de Álex Balboa al Real Valladolid contó con un importante respaldo familiar. En el acto estuvieron presentes sus padres, además del exinternacional ecuatoguineano Javier Ángel Balboa Osa, primo del futbolista y una de las figuras más reconocidas de la historia reciente de la selección nacional.
Javier Balboa se formó en la cantera del Real Madrid y llegó a debutar con el primer equipo blanco. A lo largo de su carrera también militó en clubes como el Racing de Santander, Benfica, Cartagena, Albacete, Beira-Mar y Estoril.
Con Guinea Ecuatorial disputó las Copas Africanas de Naciones de 2012 y 2015 y desempeñó un papel destacado en la histórica selección que alcanzó las semifinales del torneo continental en 2015.
El exfutbolista acudió acompañado por su hijo, Ethan Balboa Rodríguez, jugador de las categorías inferiores del Real Madrid, y por su pareja. BNN África no ha podido confirmar públicamente la identidad de esta última, por lo que evita atribuirle un nombre sin disponer de una fuente fiable.
El mensaje de Javier Balboa
Tras hacerse oficial el acuerdo, Javier Balboa expresó públicamente su orgullo por el nuevo paso profesional de su primo:
“Día de orgullo y felicidad, que se vuelve más especial al tratarse de familia. Enhorabuena, primo Álex Balboa, por este paso tan importante en tu carrera. Sigue como lo estás haciendo: disciplina, trabajo, constancia y determinación… y todo irá como debe ir”.
El mensaje refleja la cercanía entre ambos y el respaldo de una familia estrechamente vinculada al fútbol. Javier Balboa se refirió expresamente a Álex como su primo, aclarando así algunas publicaciones que lo habían presentado erróneamente como su sobrino.
Un nuevo escaparate para el fútbol ecuatoguineano
La incorporación de Álex Balboa al Real Valladolid representa un nuevo paso en la proyección internacional del fútbol ecuatoguineano.
A sus 25 años, el centrocampista afronta una oportunidad importante para consolidarse en un club histórico, competir por un puesto en el equipo y continuar su crecimiento dentro del fútbol profesional español.
Su llegada también amplía la presencia de futbolistas ecuatoguineanos en las competiciones europeas y sitúa al internacional ante uno de los desafíos más relevantes de su carrera: hacerse un espacio en el conjunto blanquivioleta y contribuir a sus objetivos deportivos.