El defensa del Real Madrid Raúl Asencio ha sido condenado por un delito contra la seguridad vial después de ser sorprendido conduciendo bajo los efectos del alcohol en Gran Canaria. El futbolista deberá pagar una multa de 14.400 euros y permanecerá ocho meses sin permiso de conducir.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del pasado 16 de agosto, cuando Asencio fue interceptado en un control preventivo de tráfico en San Bartolomé de Tirajana, al sur de Gran Canaria.
Las pruebas de alcoholemia arrojaron una tasa de 0,90 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una cifra que prácticamente cuadruplicaba el límite general de 0,25 mg/l y que superaba ampliamente los 0,60 mg/l a partir de los cuales la legislación española considera penalmente delictiva la conducción bajo los efectos del alcohol.
Tres días después, el 19 de agosto, el futbolista compareció en un juicio rápido ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana. Asencio reconoció los hechos, aceptó la pena solicitada por la Fiscalía y manifestó su arrepentimiento.
La sentencia establece una multa de cuatro meses, con una cuota diaria de 120 euros, hasta alcanzar los 14.400 euros, además de la retirada del permiso de conducir durante ocho meses.
Según las informaciones disponibles, el jugador no había sufrido ningún accidente ni había sido interceptado por realizar maniobras temerarias. La actuación policial se produjo dentro de un control preventivo y fue la elevada tasa de alcohol detectada la que dio lugar al procedimiento penal.
Un historial judicial que va más allá de la alcoholemia
La condena por conducción bajo los efectos del alcohol no es, sin embargo, el único asunto judicial que rodea actualmente al futbolista.
Asencio tiene previsto sentarse este 3 de septiembre ante la Sección Penal número 5 del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria por una causa relacionada con unos vídeos sexuales grabados en 2023 en el sur de la isla.
En este punto resulta necesario distinguir las responsabilidades que la Justicia atribuye a cada acusado.
Asencio no está acusado de haber grabado las imágenes sexuales. La investigación judicial descartó indicios de que hubiera participado en la captación del vídeo. El procedimiento contra el defensa se centra en el hecho de que presuntamente mostró a una tercera persona uno de los vídeos después de recibirlo en su teléfono móvil.
En las imágenes aparecían dos jóvenes, una de ellas menor de edad en el momento de los hechos. El vídeo había sido grabado presuntamente por tres antiguos compañeros de Asencio en las categorías inferiores del Real Madrid: Ferrán Ruiz, Juan Rodríguez y Andrés García.
La Fiscalía ha sostenido que Asencio mostró las imágenes a otra persona sabiendo las circunstancias en las que habían sido obtenidas y llegó a solicitar para él dos años y seis meses de prisión por delitos contra la intimidad.
Su situación procesal, sin embargo, podría resolverse de forma diferente a la de los otros tres acusados.
El Ministerio Público ha manifestado su disposición a retirar la petición de condena contra Asencio si las dos mujeres afectadas ratifican judicialmente su perdón. El jugador se ha disculpado con ellas y las ha indemnizado, según las informaciones conocidas sobre el procedimiento.
Los otros tres procesados afrontan acusaciones más graves vinculadas a la supuesta grabación y difusión de las imágenes sin consentimiento y, en uno de los casos, a la presencia de una menor.
Una condena firme y otra causa todavía por resolver
Por tanto, el historial judicial conocido de Raúl Asencio presenta actualmente dos situaciones diferentes que no deben confundirse.
La primera ya está resuelta: el futbolista ha reconocido haber conducido bajo los efectos del alcohol y ha sido condenado por un delito contra la seguridad vial.
La segunda continúa pendiente de resolución judicial y afecta al supuesto acto de mostrar a un tercero unas imágenes sexuales recibidas en su teléfono. Hasta que el tribunal se pronuncie, esa causa no puede presentarse como una condena ni como un delito probado.
El nuevo episodio coloca nuevamente al defensa del Real Madrid ante los tribunales y hace que, en cuestión de pocas semanas, su nombre haya pasado de estar vinculado a un procedimiento penal todavía abierto a contar ya con una condena por conducir bajo los efectos del alcohol.



