La madre de la estrella del FC Barcelona ha defendido en distintas ocasiones el vínculo de su hijo con Guinea Ecuatorial, país del que procede su familia materna. Aunque Lamine representa deportivamente a España, sus raíces africanas forman parte de una historia familiar que nunca ha ocultado.
La figura de Lamine Yamal hace tiempo que trascendió el terreno de juego. Convertido en una de las grandes estrellas del FC Barcelona y del fútbol internacional, cada aspecto de su vida despierta interés. Pero detrás del futbolista también existe una historia familiar marcada por distintos orígenes y, especialmente, por el papel de su madre, Sheila Ebana, natural de Guinea Ecuatorial.
En las últimas horas, SPORT ha vuelto a poner el foco sobre unas declaraciones realizadas anteriormente por Sheila Ebana en las que defendía de manera contundente las raíces maternas de su hijo.
«Mi hijo es ecuatoguineano y me duele que la gente diga que no lo es», afirmó la madre del futbolista al referirse a quienes cuestionaban la vinculación de Lamine con Guinea Ecuatorial.
Sus palabras adquieren especial significado por la dimensión que ha alcanzado actualmente el jugador. Lamine Yamal nació en Esplugues de Llobregat el 13 de julio de 2007 y creció en Mataró, concretamente en el entorno de Rocafonda. El propio FC Barcelona confirma que llegó a la cantera azulgrana cuando tenía apenas siete años, procedente del CF La Torreta.
Una identidad con raíces en tres lugares
La historia familiar de Lamine Yamal reúne diferentes culturas. Su madre procede de Guinea Ecuatorial, mientras que su padre, Mounir Nasraoui, tiene raíces marroquíes. Lamine nació y creció en España y finalmente eligió representar internacionalmente a la selección española.
Esa decisión deportiva, sin embargo, nunca ha impedido que sus raíces africanas estén presentes en su vida familiar.
La conexión con Guinea Ecuatorial también aparece en aspectos cotidianos. El futbolista ha hablado públicamente de algunos de los platos preparados por su madre y de la gastronomía que forma parte de su infancia, entre ellos el arroz acompañado de salsa de cacahuete, una preparación muy presente en la cocina ecuatoguineana.
Sheila Ebana, una figura clave lejos de los focos
A diferencia de la enorme exposición pública que rodea actualmente a su hijo, Sheila Ebana ha mantenido durante años un perfil mucho más discreto.
El propio Lamine ha reconocido públicamente el esfuerzo que realizó su madre durante su infancia y cómo trató de protegerle de las dificultades económicas y familiares que atravesaron. El jugador ha explicado que, aun cuando la situación no era sencilla, ella procuraba que él pudiera disfrutar de su niñez sin cargar con los problemas de los adultos.
Ese acompañamiento fue también importante en sus primeros pasos en el fútbol, mucho antes de que La Masia, los grandes estadios y los títulos internacionales formasen parte de su vida.
Hoy Lamine Yamal viste la camiseta de España y es una de las principales figuras del FC Barcelona. Pero su historia personal no puede entenderse desde una única procedencia.
Es español por nacimiento y por la selección que representa; tiene raíces marroquíes por parte de su padre y raíces ecuatoguineanas por parte de su madre.
Y es precisamente esa parte de su historia la que Sheila Ebana ha querido reivindicar cuando ha considerado que se estaba dejando de lado.
Para Guinea Ecuatorial, el vínculo de una de las mayores figuras de la nueva generación del fútbol mundial con el país no reside en la camiseta de una selección, sino en una historia familiar, cultural y humana que forma parte de sus orígenes.



