Cabo Verde vive horas de profundo dolor tras el grave accidente de tráfico ocurrido en la isla de Fogo, donde al menos 25 personas perdieron la vida después de que un autobús se saliera de la carretera y cayera por un barranco de unos 30 metros.
La mayoría de las víctimas eran niños y adolescentes que regresaban de una excursión. En el vehículo viajaban 39 personas, según las autoridades, y otras 14 resultaron heridas. Varias de ellas continúan hospitalizadas, algunas con lesiones de consideración.
El accidente ocurrió en una zona montañosa próxima a Campanas de Cima, en un trayecto especialmente complicado por la orografía. Los equipos de emergencia tuvieron que desplazarse rápidamente hasta el lugar para atender a los heridos y recuperar los cuerpos de las víctimas.
Bomberos, servicios sanitarios, Policía Nacional, Protección Civil y voluntarios participaron en las tareas de rescate, mientras la Cruz Roja de Cabo Verde movilizó también personal médico y equipos de apoyo psicológico para acompañar a las familias afectadas.
La tragedia ha golpeado especialmente a varias comunidades de la isla de Fogo, donde muchas de las víctimas eran conocidas entre sí y pertenecían a familias de localidades cercanas.
En un primer momento, algunas informaciones describieron el vehículo como un autobús escolar. Posteriormente, las autoridades educativas aclararon que la excursión no había sido organizada oficialmente por ningún centro educativo, sino que se trataba de una salida privada en la que participaban estudiantes que utilizaban habitualmente ese transporte durante el curso.
El Gobierno caboverdiano activó un gabinete de crisis y reforzó los servicios sanitarios de la isla con personal desplazado específicamente para atender la emergencia. También se puso sobre la mesa la posibilidad de trasladar a algunos de los heridos fuera de Fogo en caso de necesitar atención médica especializada.
Ante la magnitud de lo ocurrido, Cabo Verde decretó dos días de luto nacional. Los funerales comenzaron mientras el país seguía asimilando una tragedia que ha causado una fuerte conmoción social.
El presidente de la República, José Maria Neves, expresó sus condolencias a las familias y pidió que se esclarezcan completamente las circunstancias del accidente. Las autoridades han abierto una investigación para determinar qué provocó que el vehículo terminara fuera de la carretera.
Por el momento, no existe una causa oficial definitiva. Algunas informaciones han apuntado a un posible problema mecánico, pero las autoridades todavía no han confirmado esa hipótesis.
La tragedia ha provocado además numerosas muestras de solidaridad dentro y fuera de Cabo Verde. Portugal, país históricamente ligado al archipiélago, trasladó sus condolencias oficiales al Gobierno y a las familias de las víctimas.
Lo ocurrido en Fogo deja una de las jornadas más dolorosas vividas recientemente en Cabo Verde y abre ahora una investigación que deberá aclarar cómo pudo producirse un accidente de semejante magnitud.
Fuentes: Reuters, Associated Press, RTP, Africanews y autoridades de Cabo Verde.

