Decenas de activistas medioambientales y defensores de la conservación de la naturaleza se manifestaron este lunes en Nairobi para expresar su rechazo a los planes de construir una infraestructura de estacionamiento dentro del Parque Nacional de Nairobi, una de las áreas protegidas más emblemáticas de Kenia.
Los manifestantes advirtieron que la continua ocupación de terrenos dentro del parque amenaza la supervivencia de la única reserva de vida silvestre situada en el interior de una capital nacional. Según denunciaron, los proyectos de desarrollo impulsados en los últimos años están reduciendo progresivamente el hábitat natural de numerosas especies y poniendo en riesgo el equilibrio ecológico del área protegida.
Durante la protesta, los participantes acusaron a las autoridades de tomar decisiones que afectan al parque sin una consulta pública adecuada y criticaron las restricciones impuestas a las movilizaciones ciudadanas. Algunos activistas también denunciaron la actuación policial, asegurando que se intentó impedir una manifestación que calificaron de pacífica.
La activista Njeri Mwangi afirmó que impedir este tipo de protestas supone una vulneración de derechos fundamentales reconocidos por la Constitución de Kenia. Asimismo, calificó el proyecto de aparcamiento como una amenaza tanto para el medio ambiente como para los derechos de las comunidades que defienden la conservación del patrimonio natural del país.
Los organizadores de la movilización hicieron un llamamiento al Gobierno keniano para que reconsidere el proyecto y priorice la protección del Parque Nacional de Nairobi, considerado un símbolo de la riqueza natural de Kenia y uno de los principales atractivos turísticos del país.
Los manifestantes insistieron en que la preservación del parque es una responsabilidad colectiva y señalaron que las futuras generaciones tienen derecho a disfrutar de un espacio natural que forma parte de la identidad y el patrimonio ambiental de la nación. Según los activistas, cualquier desarrollo dentro de la reserva debe garantizar la protección de la fauna y los ecosistemas que convierten al parque en un enclave único en África