La Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) ha anunciado que presentará una apelación formal ante la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y la FIFA para impugnar el resultado de la final de la Copa Africana de Naciones 2025, en la que Senegal se proclamó campeón tras vencer 1-0 a Marruecos en Rabat. La federación marroquí argumenta que Senegal abandonó el terreno de juego sin autorización, vulnerando el reglamento de la CAF y alterando el desarrollo normal del partido.
El incidente tuvo lugar en los últimos instantes del tiempo reglamentario: tras una revisión del VAR, el árbitro pitó un penalti a favor de Marruecos, lo que provocó que la mayoría de los jugadores senegaleses, siguiendo instrucciones del seleccionador, se retiraran del campo en protesta, deteniendo el juego por aproximadamente quince minutos.
Según los estatutos de la CAF, la retirada de un equipo sin permiso del árbitro puede ser considerada abandono de partido o “forfeit”, lo que implicaría que Senegal podría perder automáticamente el encuentro y Marruecos ser declarado vencedor, además de posibles sanciones disciplinarias. La apelación de Marruecos se apoya en el Artículo 82 del reglamento, que establece que un equipo que se retira sin autorización puede ser sancionado y perder el partido.
La federación marroquí sostiene que la interrupción prolongada no solo alteró el ritmo del partido, sino que también afectó directamente el desempeño de su equipo, especialmente en la ejecución del penalti que finalmente fallaron.
Por su parte, la CAF ha iniciado un procedimiento de revisión disciplinaria y está evaluando las acciones de los jugadores y del cuerpo técnico senegalés, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva sobre la apelación ni sobre la posible anulación del resultado.
La FIFA y su presidente, Gianni Infantino, calificaron la retirada del campo como “inaceptable”, subrayando que las decisiones arbitrales deben respetarse para preservar la integridad del fútbol.
El desenlace de esta disputa no solo podría redefinir el resultado de la final, sino también sentar un precedente para la interpretación del reglamento en futuras competiciones continentales, manteniendo al fútbol africano en vilo.